Durante los últimos meses de clases comienza la paranoia por encontrar práctica. No debo generalizar, ya que algunos confían más en sí mismos y no se vuelven locos porque no los llaman aquellos grandes medios de comunicación... pero de todas formas el proceso es una lata y no deja de ser estresante.
Al principio no le tomé mucha importancia, estaba convencida de que por estudiar en la Chile todo esto iba a ser más fácil. Pero me equivoqué. Había que postular, realizar unas estúpidas pruebas de actualidad, sentarse a conversar con un psicólogo o editor e incluso someterte a exámenes médicos (menos mal que no fue mi caso) por haberse metido a una carrera que está más que colapsada. Dejé pasar el llamado de El Mercurio porque no me imaginaba viajando dos horas diarias a la pega, además me carga el diario... y mi orgullo me lo impidió. Llegó lo de Copesa, La Nación y Canal 13 y ahí si que me dieron ganas de confeccionar mi curriculum y sacarme una foto decente aunque ahora es ilegal pedirla en los CV.
Chapter one: Copesa
La cita era a las 9 de la mañana. Comenzó como un día de suerte porque mi padre iba en la misma dirección que yo, así que sólo me subí a la camioneta y disfruté de unos minutos de conversación, además de echarle una hojeada de vez en cuando al diario del día anterior y leer los apuntes noticiosos que había tomado para rendir una decente prueba de actualidad.
Llegué con 10 minutos de anticipación, pero la concuerrencia ya era masiva. Caras conocidas, poco amables y con sueño. De todas formas me acerqué a "ellas" y conversé un rato. Reafirme nuestra nula afinidad y pasé a la sala donde estaban los psicólogos encargados de la selección de practicantes a eso de las 9:15 de la mañana. Luego de una charla que ni ellos se la creían nos pasaron las pruebas de actualidad de acuerdo al medio que elegímos, yo preferí La Tercera, La Tercera on-line y la Revista Paula (aunque el mito urbano dice que en esta última los practicantes sólo sirven café durante tres meses).
Me dispuse a contestar y me di cuenta que sabía nada... no me sentí mal por ello ya que lo tenía asumido desde hacía rato, sólo me ganaba la incertidumbre de saber que quizás sería más terrible de lo que pensaba conseguir un maldito puesto de practicante, mientras, intentaba exprimir mi memoria y recorrer los lugares más inhóspitos de ésta para ver si efectivamente había algún datito que me sirviera. Al final me rendí y conversando con los niños me di cuenta que puse al presidente de Mexico anterior... pero bueh, faltaba la entrevista psicológica y quizás ahí me salvaba.
En seguida nos sentaron en círculo, cual terapia grupal... el psicólogo tomaba apuntes y ponía cara de "trato de encontrar en todas tus palabras algo que me diga que estás loco". Sus preguntas mega profundas apuntaban a ¿por qué estudias periodismo? ¿qué te interesa de hacer la práctica en copesa?, en fin... Dije que me gustaba contar historias, que me sentía una mujer responsable y que era capaz de pasar de largo una noche si se trataba de cumplir en mis deberes, también afirmé que hacer la práctica ahí era interesante por que era un medio muy grande en el que se podía aprender mucho (no se me ocurrió otra cosa más, ya que decir "no tengo otra opción que postular a este lugar" no hubiese sido conveniente)
Luego dijeron el famoso "los llamamos, prepárense para una entrevista con los editores y juéguensela por completo", como si estar en aquel lugar fuera lo mejor de la vida.
Me fui un poco derrotada. No me gustó el proceso y lo peor era que recién estaba comenzando. Lo bueno eran los honorarios: un bono de $140.000-. y vales de colación.
Chapter two: Área de Reportajes, Canal 13
Con la mejor pinta de la vida, comprada con dos días de antecicpación partí con SM. a Canal 13. Nos juntaríamos con A. y partiríamos al llamado del área de reportajes. En el mail que nos enviaron no decía nada de pruebas de actualidad, sólo hablaba de una reunión informativa. Cuando entramos al palacio de las pelo laiss se me quitaron la ganas de trabajar ahí. No me gusto el ambiente ni ver tanta cara bonita que me hacía sentir más cercana a mis raíces mestizas. Por supuesto que con orgullo fui al mesón a anunciar mi llegada y con un indecente papelito adhesivo que decía "visita " y tenía un punto amarillo nos hicieron pasar a una sala.
Usted creerá, quizás, que el canal católico nos antendería con respeto siguiendo los preceptos de la iglesia que los respalda. Pues no, alrededor de 70 personas nos tuvimos que sentar en el suelo de una mínima sala de ensayos de "Locos por el Baile". Sí, en el suelo... y con ropa recién comprada para la ocasión.
Llegó una mujer blonda con una cara de apellido extenso y de difícil pronunciación (no me acuerdo de su nombre porque en realidad no me interesó) Nuevamente nos dio un latoso discurso advirtiéndonos que nos explotaría, pero por supuesto con palabras bellas y rebuscadas. El asunto era realizar un mega informe de investigación que se resumía en "dennos un buen tema de reportaje con fuentes y locaciones, si nos gusta lo haremos y no diremos que es suyo y si quedan como practicantes mejor, porque así nos hacen la pega de la investigación". Por supuesto me fui indignada... eramos miles para 6 puestos (se supone que abrirían 10 más para un nuevo proyecto, del cual no nos dijeron nada por si caíamos en manos de la competencia) Además, estabamos terminando el semestre y una semana no era suficiente para realizar todos los deberes que me correspondían y un informe extra. A los poco días deseché la opción. Setenta lucas, sin almuerzo, era muy poco para tanto trabajo.
Chapter three: La Nación
Sábado 11:30 de la mañana. N. estaba sentada en en uno de los banquitos que están al frente de la Moneda, pero por Agustinas. nos fuimos juntas al diario y hablamos de lo mal que nos iría en la prueba de actualidad. El edificio estaba con todo el ambiente de "busco practicantes para mediados de diciembre". Luego de dejar nuestro carnet de identidad en la portería, pasamos a una sala llena de computadores, debíamos hacer una prueba de actualidad y una crónica con los datos que nos entregaba. Comencé con la prueba... pero fue terrible.
Cuando mandé el CV a La Nación muchos compañeros dijeron que no lo harían porque encontraban penca el diario, sólo les gustaba el ejemplar dominical, pero quedar ahí era casi imposible. Por eso fui medianamente tranquila aquel sábado, no pensé que fuesen tan rigurosos... pero la prueba de actualidad era eterna. Preguntaban de todo... sí, de absolutamente todo... yo no sabía nada... sí, absolutamente nada. Me sentí a morir, me daba rabia pensar que la selección se hiciera por ese método... saber o no lo que hizo este u otro no me hacía mejor periodista... Así que me dispuse a escribir la crónica y me quedó bastante monona, además era divertido suponer que Bush moría en Bagdad producto de un atentado explosivo. De todas formas me fue tan mal en la prueba esa, que pensé que quizás los encargados ni leerían mi escrito... eso sí, escuchar a los otros practicantes decir "que difícil estaba la prueba, sólo contesté completo cutltura y deportes" me alivió, porque fue lo mismo que hice. Se me olvidó preguntar el tema de los honorarios, así que iba a la suerte de la olla.
Entonces sólo quedaba esperar... ya no sabía donde más postular porque hice oídos sordos a los otros llamados que no me parecieron atractivos. Me consolaba pensando que igual debía hacer la práctica en algún lugar si o si. Había perdido el lugar en la Agencia EFE por gil y por una mala gestión de la jefa de carrera (algo normal en ella). Pero quedaba Copesa y quizás en EFE me podría resultar algo en Enero porque dos chicos se iban a El Mercurio a seguir su pega, nunca pensé que los "golpes de suerte" existían en estas cosas y que de un día a otro todo resultarían mejor de lo que pensaba.
Chapter four: Continuará...
domingo, 2 de diciembre de 2007
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